¿Qué hará si me besa?
He aquí que llega mi amada
con su ángel de rubio dulce,
con sus azules alegres
y con sus soles peinados;
en mi pecho meter quiero
ángel y soles y cielos.
Si me mira,
me enamora.
Si me habla,
me enamora.
Si me ríe,
me enamora.
Si me besa...
¡Ay! ¿Qué hará
si me besa?..
¡Ay! ¡Ya mi amada se marcha!...
y el deseo se me enciende,
y la sangre me revuelve...
¿Qué no hará cuando esté lejos?
¿Qué hará cuando la recuerde?
Si me mira,
me enamora.
Si me habla,
me enamora.
Si me ríe,
me enamora.
Si me besa...
¡Ay! ¿Qué hará
si me besa?..
Fernando Martín
sábado, 18 de abril de 2009
Amor sabroso ( soneto )
SONETO (Amor sabroso)
Amor sabroso, como el que yo siento,
simple, honesto, dulce, como de niño,
el que envuelve con ternura de armiño
y expande libertad al pensamiento.
Amor, huésped noble del sentimiento,
duende joven y de fácil aliño,
responde primoroso al simple guiño
y pon tu fe contagiosa en mi aliento.
Amor, pura experiencia de lo humano,
no te ofende palabra inesperada,
ni te rompes pronto por mal cercano,
ni te invade nunca la furia airada
e invitas a seguir con voz dorada,
amor, pura experiencia de lo humano.
Fernando Martín
Manantial
A los manantiales del río Pomperi.
Picos de Europa
Manantial
Te recuerdo con ternura, manantial,
por el encanto de tu cuerpo transparente,
frescor y música, amor y cristal.
Yo te entregué mi beso
y tú me regalaste tu agua.
Por muy lejos que te vayas,
manantial de luz y vida,
siempre llevarás mi beso,
siempre yo recordaré tu gracia.
Miro sin cesar en el espejo
de mi casa por si te encuentro.
Algún día volveré a tu lado
y le arrancaré al crepúsculo de la tarde
tu timidez para que no se la lleve.
Le pediré a la luna su corona
y tus sueños y mis sueños
dormirán en el cielo.
Y bailarás con tu gracia de luz
cuando nos despierte de nuevo
con sus trinos el pájaro de nieve.
Y siempre una margarita certificará:
"Me quiere" - eternamente, te quiero -.
Eternamente desearé sentirte
fluir profundo en el abrazo
y mi mejilla cálidamente besada por tu aliento.
Fernando Martín
Picos de Europa
Manantial
Te recuerdo con ternura, manantial,
por el encanto de tu cuerpo transparente,
frescor y música, amor y cristal.
Yo te entregué mi beso
y tú me regalaste tu agua.
Por muy lejos que te vayas,
manantial de luz y vida,
siempre llevarás mi beso,
siempre yo recordaré tu gracia.
Miro sin cesar en el espejo
de mi casa por si te encuentro.
Algún día volveré a tu lado
y le arrancaré al crepúsculo de la tarde
tu timidez para que no se la lleve.
Le pediré a la luna su corona
y tus sueños y mis sueños
dormirán en el cielo.
Y bailarás con tu gracia de luz
cuando nos despierte de nuevo
con sus trinos el pájaro de nieve.
Y siempre una margarita certificará:
"Me quiere" - eternamente, te quiero -.
Eternamente desearé sentirte
fluir profundo en el abrazo
y mi mejilla cálidamente besada por tu aliento.
Fernando Martín
viernes, 10 de abril de 2009
AGUA
Agua
Agua, reflejo eres del ser humano,
naces pura
y te vas contaminando
en contacto con el entorno,
que envuelve,
y la cultura,
que determina.
Entorno…, cultura…,
guías hacia la contaminación
total
o hacia una pureza
de belleza ideal.
Puedes ser nociva, como el humano
determinado al radicalismo cruel,
asesino, prepotente, irracional y pobre.
Puedes ser, cual el humano
con valores profundos y solidarios,
entregada, humilde, respetuosa y enriquecedora.
Agua de manantial,
niña bonita,
rostro dulce,
cabellos largos,
beso tierno.
Agua de embalse,
estudiada y estudiosa,
esperanza acumulada.
Agua doméstica,
trabajadora infatigable.
Agua de laguna,
pensadora entristecida.
Agua estancada,
despensa de enfermedades,
sin familia que te mire
ni suspiro que te añore,
destino irremediable.
Agua de mis lágrimas,
inundación de mis recuerdos.
Agua de mis sueños…
perdida en el camino.
Busco un paisaje
de regreso al manantial,
busco un aire
con brisa de amistad,
busco un Dios
que me libere de la soledad,
busco un alma
con inocencia y claridad.
Fernando Martín
Agua, reflejo eres del ser humano,
naces pura
y te vas contaminando
en contacto con el entorno,
que envuelve,
y la cultura,
que determina.
Entorno…, cultura…,
guías hacia la contaminación
total
o hacia una pureza
de belleza ideal.
Puedes ser nociva, como el humano
determinado al radicalismo cruel,
asesino, prepotente, irracional y pobre.
Puedes ser, cual el humano
con valores profundos y solidarios,
entregada, humilde, respetuosa y enriquecedora.
Agua de manantial,
niña bonita,
rostro dulce,
cabellos largos,
beso tierno.
Agua de embalse,
estudiada y estudiosa,
esperanza acumulada.
Agua doméstica,
trabajadora infatigable.
Agua de laguna,
pensadora entristecida.
Agua estancada,
despensa de enfermedades,
sin familia que te mire
ni suspiro que te añore,
destino irremediable.
Agua de mis lágrimas,
inundación de mis recuerdos.
Agua de mis sueños…
perdida en el camino.
Busco un paisaje
de regreso al manantial,
busco un aire
con brisa de amistad,
busco un Dios
que me libere de la soledad,
busco un alma
con inocencia y claridad.
Fernando Martín
martes, 7 de abril de 2009
Todavía
Todavía
Todavía intento leer
en las flores del árbol,
en los colores del prado
y en los aromas del viento
los preceptos de la primavera.
Todavía vivo porque no reparo
que estoy solo;
mis pensamientos no se detienen
en mi quebranto
sino que buscan en cada momento
la palabra bella que se acomoda
a cada espanto.
La bondad del idioma
juega con los milagros naturales
sin poner los ojos en el descuido
de otro humano.
¡Ay, Dios!
Si la primavera
deja atrás mis pasos,
si el idioma
deja el juego en que se entretiene
y los pensamientos
descubren la soledad de mis andares.
Fernando Martín
jueves, 2 de abril de 2009
Soneto Acróstico
Soneto acróstico
Y, después de la larga travesía,
Ordenar mis dolidos sentimientos
Quiero, y así volver a mis adentros,
Un dulce volver a mi poesía;
Inspirado motivo requería
E, instado por tu onomástica y eventos,
Romper ya con los fallidos intentos
Ordené a mi perdida fantasía.
Azul, dulce y bella me enorgulleces
Y todos mis recuerdos de ternura
Contigo siempre van y me enloqueces.
Intento gozar con esta locura
Antes que la cruel y envidiosa muerte
Rabiosa me venga por ver mi suerte.
Fernando Martín
Y, después de la larga travesía,
Ordenar mis dolidos sentimientos
Quiero, y así volver a mis adentros,
Un dulce volver a mi poesía;
Inspirado motivo requería
E, instado por tu onomástica y eventos,
Romper ya con los fallidos intentos
Ordené a mi perdida fantasía.
Azul, dulce y bella me enorgulleces
Y todos mis recuerdos de ternura
Contigo siempre van y me enloqueces.
Intento gozar con esta locura
Antes que la cruel y envidiosa muerte
Rabiosa me venga por ver mi suerte.
Fernando Martín
Suscribirse a:
Entradas (Atom)